En la sesión de hoy hemos conseguido ¡aunque aún falta un empujoncito más!, que algunos compañer@s de clase realizasen estos "Paseos poéticos imaginarios" por un prado.
Aquí os dejo estas aportaciones que me llenan de satisfacción ¡os he de decir!
Paula Pitarch:
"Ha caído la lluvia del cielo... la hierba estaba fresca y el aire puro. Las libélulas cortaban el aire por encima del riachuelo. Detrás, unas montañas enormes tapaban el horizonte con quietud. Entre los árboles, el prado se convierte en un musical a causa del trinar de los pájaros y el revoloteo de las mariposas... Las ardillas comen bellotas caídas con sus diminutas patitas..."
Jorge Albalate
"Miro alrededor los charcos de agua y pienso... ¡Ha llovido!
Mientras los pájaros trinan y las mariposas revolotean, mi burro Platero come hierba con alegría. Mientras observo el verde prado y miro las grandes montañas, miro también atentamente a las arañas.
Las libélulas cortan el viento, mientras siento el musical que crean a su alrededor. Miro las ardillas cogiendo su comida con sus diminutas patitas... y mientras, me alejo del prado pensando... ¡mañana volveré a su lado!"
Cristina Marco
" Ha caído la lluvia del cielo. El prado se convierte en un musical. Los pájaros trinan y las mariposas revolotean. En el riachuelo están las libélulas cortando el aire por encima. En los árboles veo a las ardillas con sus patas diminutas y veo también las enormes montañas..."
Jorge Fonte
"Un paisaje veo con un gran río, con las aguas tranquilas y transparentes, ubicado en un maravilloso prado. Vuelan los pájaros susurrando sus increíbles melodías y las mariposas suspirándole al viento...
El día es lluvioso y las gotas de agua se dejan caer desde el cielo. Ardillas corretean por encima de los grandiosos árboles y las libélulas planean por el aire revoloteando por este prado reluciente y bello..."
Pere Constant
Termina de llover… El verde prado despierta, ya se oye el trino de los pájaros y el suave sonido del riachuelo, ya se ven las mariposas revoloteando de flor en flor.
De repente me fijo en un punto, donde entre la hierba fresca, destaca la roja flor. Me acerco a ella y le pregunto:
-¿Por que eres tan bonita?
-Para que tú me mires- me contesta.
Mas allá del prado se podían ver gigantes de piedra que cruzaban el cielo, mas todas la maravillas de este paraje no me movieron del lado de la flor.
¡Gracias a todos por vuestras aportaciones! Un saludo Carolina